Valioso espacio natural urbano dedicado a la conservación y restauración de sus 45 hectáreas, ideal para disfrutar de salidas familiares y momentos de desconexión en la ciudad. Desde su cumbre, a 134 metros de altura, ofrece una vista panorámica de 360° de Santiago, con miradores hacia distintos valles y la cordillera de los Andes. El cerro cuenta con senderos de acceso para todo público, áreas de picnic y juegos infantiles, además de un entorno que permite observar flora y fauna local, con especies nativas como espinos, peumos y quillayes, convirtiéndolo en un panorama perfecto para el contacto con la naturaleza.




