Bar de barrio, cercano y a escala humana, atendido por sus propios dueños, que se ha convertido en un referente del enoturismo urbano en Santiago. Ubicado en una antigua casa de San Miguel, destaca por su impresionante carta con más de 100 etiquetas de vinos naturales y más de 100 cervezas artesanales, además de una propuesta reconocida a nivel nacional, con el premio a la 6ª Mejor Carta de Vinos de Chile 2025.








