Uno de los paisajes más icónicos de la ciudad de Santiago, sus intensas aguas de color turquesa, enmarcadas por cumbres nevadas y amplios valles andinos, conforman un escenario natural privilegiado. Ideal para trekking, actividades al aire libre y fotografía, este espejo de agua combina infraestructura estratégica con una experiencia de alta montaña accesible durante gran parte del año.