Ubicado en el corazón del Barrio Franklin, es un imperdible polo gastronómico que mezcla tradición y creatividad. Abierto sábados, domingos y festivos, reúne una variada oferta de cocina chilena e internacional con guiños a la street food, donde la mayoría de sus propuestas son atendidas por sus propios dueños, aportando identidad, cercanía y originales combinaciones de sabores.